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Más allá de “estar triste”, la neurociencia de la depresión

depresión

La tristeza es una de las emociones básicas y normales que todas las personas hemos experimentado a causa de distintas situaciones de la vida cotidiana. La depresión, aunque está relacionada con esta emoción, va mucho más allá de la tristeza.  En la depresión, los sentimientos de tristeza no están necesariamente relacionados con una causa externa y en caso de que exista algún factor precipitante, la tristeza es claramente desproporcionada o persiste, aunque el factor haya desaparecido. Además, la depresión interfiere con las actividades normales y causa un sufrimiento considerable en quien la padece.

Depresión o trastorno depresivo mayor

La depresión, o trastorno depresivo mayor, como se conoce en el ámbito de la salud mental, engloba distintos síntomas (cuadro 1) asociados con el estado de ánimo, el pensamiento y la conducta, pero también algunos síntomas físicos.  Es frecuente que esta enfermedad no se diagnostique, por lo que quienes la padecen no siempre reciben un tratamiento adecuado. Además, quienes la sufren son incapaces de continuar con sus actividades cotidianas como trabajar o estudiar, y tienen un mayor riesgo de padecer otras enfermedades. Se estima que hasta un 20% de la población sufrirá al menos un episodio de depresión a lo algo de su vida. Pero entonces ¿a qué se debe este trastorno?

Síntomas de la depresión:

Cuadro 1

Ánimo Tristeza, desmotivación, pérdida de interés, incapacidad para disfrutar actividades que antes eran placenteras, desesperanza.
Pensamiento Pesimismo, ideas de muerte, falta de concentración, dificultades de memoria, incapacidad para decidir, aprensión.
Conducta Tendencia al aislamiento, lentitud, falta de energía, disminución de actividades, impulsividad, ira.
Físicos Insomnio o somnolencia excesiva y pérdida o aumento de peso.

Es difícil atribuir esta enfermedad a una sola causa, ya que normalmente resulta de una compleja interacción entre factores biológicos y psicosociales. Varios estudios han encontrado que se puede asociar con estrés, factores genéticos, alteraciones bioquímicas, hormonales y neuroanatómicas. Muchas veces, estos factores se presentan en conjunto, y a veces se presentan unos y otros no.

Síntomas psicosociales

Se ha observado que el estrés en edades tempranas (abuso infantil, violencia intrafamiliar, negligencia) puede predisponer a la depresión durante la etapa adulta. Las condiciones de estrés recurrente inducen la constante activación de la respuesta de pelear o escapar. Esto provoca que, a la larga, el sistema encargado de esta respuesta tenga una reacción desadaptativa, es decir, que se vuelva hiperactivo, promoviendo una liberación exacerbada de cortisol (la famosa hormona del estrés).  A su vez, se ha mostrado que los niveles exacerbados de cortisol modifican la estructura y función de algunas áreas cerebrales, por lo que se considera que crean una predisposición a la depresión.

Depresión y cerebro

Varias áreas en el cerebro modifican su función durante la depresión. Entre ellas, destaca la amígdala (encargada de integrar las respuestas de miedo), el hipocampo (implicado en la memoria y el aprendizaje), el núcleo accumbens (implicado en el placer y motivación) y la corteza prefrontal (implicada en la evaluación y control de juicios, emociones y el nivel de atención).

Bajo condiciones normales, estas estructuras trabajan en conjunto para regular el estado de ánimo, la conducta y los pensamientos. Por ejemplo, la corteza prefrontal mantiene una estrecha conexión con la amígdala, lo que permite evaluar si una situación representa una amenaza antes de montar una reacción de miedo desenfrenada. Asimismo, la corteza prefrontal se conecta con el núcleo accumbens, de modo que se puede regular la búsqueda y mantenimiento de situaciones que nos generan alegría y bienestar.

En la depresión, la amígdala se encuentra sobre-activada, generando una sobrerreacción ante estímulos estresantes; mientras que el núcleo accumbens y el hipocampo disminuyen su actividad, generando incapacidad para disfrutar actividades que antes eran placenteras, adaptarse al entorno y aprender. Además, la corteza prefrontal tiene menor actividad, lo que podría relacionarse con la visión pesimista, los problemas de concentración y la falta de motivación. Más aún, la baja activación de la corteza prefrontal hace que sea incapaz de regular el funcionamiento de la amígdala y el núcleo accumbens, exacerbando el déficit en el procesamiento de las emociones y la apatía.

Teoría del desbalance neuroquímico

Acompañados de los cambios en los circuitos cerebrales, también existen cambios en la concentración de neurotransmisores en el cerebro. Los neurotransmisores son los mensajeros químicos que permiten la comunicación entre una neurona y otra. De esta manera, resulta lógico que, si se afectan los circuitos neuronales, se pueda afectar también la concentración de neurotransmisores. Algunos estudios han encontrado cambios en los niveles de ciertos neurotransmisores en los pacientes con depresión, particularmente niveles bajos de serotonina, noradrenalina y dopamina, llamadas en conjunto “monoaminas”. 

Esto ha llevado a plantear la famosa teoría del desbalance neuroquímico como origen de la depresión, que plantea que esta enfermedad se origina a partir de cambios en la concentración de monoaminas en el cerebro. Esta teoría está también sustentada en el hecho de que muchos de los fármacos que funcionan como antidepresivos incrementan la cantidad de monoaminas. Por ello, comúnmente se habla de las monoaminas como los “neurotransmisores de la felicidad”, aunque en realidad tienen muchísimas otras funciones. Además, los fármacos que modulan las monoaminas no son siempre eficaces, por lo que la falta de monoaminas no es la única causa de la depresión.

Otro factor que puede modificar la neurotransmisión en el cerebro es la inflamación. Algunos estudios recientes han mostrado que los pacientes con depresión tienen una mayor concentración cerebral de citocinas, moléculas que promueven la inflamación. Estas citocinas pueden modular directamente la función de las neuronas y por lo tanto la función de los circuitos neuronales, pero la razón por la cual se encuentran elevadas aún no es muy clara.

Como hemos visto hasta ahora, existen muchos cambios asociados a la depresión y no es tan sencillo discernir su origen.  Sin embargo, existen tratamientos psicológicos y psiquiátricos que permiten que un individuo que padece depresión se recupere de ésta y vuelva a su vida normal.

Importancia de estudiar la depresión

Es importante estudiar las causas de la depresión, ya que identificar las vulnerabilidades genéticas, del desarrollo, psicológicas o sociales que pueden predisponer a esta enfermedad nos permitiría diseñar intervenciones preventivas sobre aquellos factores que se pueden modificar, así como tratamientos más eficientes.

Además, existen distintas acciones que podemos tomar como individuos para cuidar nuestra salud mental. Los buenos hábitos como el ejercicio físico, dormir lo suficiente y en un horario regular y comer saludablemente, sin duda pueden contribuir. Pero también es necesario identificar nuestras emociones para aprender a regularlas, recordando que no hay emociones buenas o malas, sino que todas cumplen con una función. Otras acciones incluyen analizar nuestros pensamientos ante situaciones que nos generan estrés o malestar, compartir nuestros sentimientos con amigos y familiares, así como escuchar los de los demás, darnos un tiempo personal, realizar ejercicios de relación o meditación y realizar actividades que nos gustan.

La depresión es un estado complejo, pero eso no significa que no haya opciones de apoyo y tratamiento. No hay que olvidar que no estamos solos y que siempre podemos pedir ayuda profesional.

Si necesita ayuda puede hablar con un profesional de la salud mental que le ofrecerá consejo y apoyo para disminuir su malestar:

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Username: Elizabeth Palomares

Username: Elizabeth Palomares

Psicóloga, doctora en neurociencias. Le encanta viajar, pintar, disfrutar los pequeños momentos de la vida y continuar aprendiendo. Apasionada de la ciencia como vía para ayudar a las personas, sin dejar de lado lo humano. Entre sus propósitos se encuentra sensibilizar sobre la importancia de la Salud Mental.

Username: Rebeca Méndez

Username: Rebeca Méndez

Química Farmacobióloga, (casi) doctora en Ciencias Biomédicas. Le interesan los temas científicos, especialmente la biología y la neurociencia, pero puede discutir apasionadamente sobre casi cualquier cosa. Le encanta aprender, compartir lo que ha aprendido, comer rico y viajar.

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