La privación sensorial, ¿qué sucede si no recibimos suficiente información sobre nuestro entorno?

En los últimos años, se ha popularizado el uso de los tanques de flotación para la privación sensorial. Diversas figuras públicas han hablado sobre su experiencia en estos tanques, argumentando que les ha cambiado la forma de percibir el mundo. Derivado de esto, existen muchos sitios donde se puede pagar por ir a sumergirse en uno de estos tanques durante un par de horas, e incluso, muchas personas famosas tienen tanques en sus casas. Los tanques de flotación consisten en una cámara llena de agua con sales que permiten que los individuos floten libremente dentro de ella. La cámara también está aislada de la luz y sonidos exteriores, y el líquido que contiene se encuentra a la misma temperatura que la piel. De esta manera, quien se sumerge en ella recibe muy poca estimulación, condición conocida como privación sensorial. Muchas personas reportan que sumergirse por una o dos horas en el tanque de flotación les resulta relajante y promueve la creatividad, mientras que, para otras personas, no se trata de ninguna experiencia extraordinaria o incluso resulta desagradable. A pesar de que las sensaciones varían mucho entre los individuos, algo que se repite con frecuencia es la presencia de alucinaciones, que pueden iniciar poco después de introducirse a la cámara o tras un par de horas de estar sumergido en ella. Esto nos lleva a preguntarnos, ¿por qué la privación sensorial causa estos efectos?

Tanque de flotación - Los simpsons
En el capítulo de Los Simpsons, Un espacio para Lisa, Homero y Lisa experimentan una sesión de relajación en tanques de flotación.

Diariamente recibimos una gran cantidad de estímulos de distinta naturaleza que detectamos a través de los órganos de los sentidos. Pensemos un poco sobre cómo inicia el día una persona ordinaria: se despierta por la luz del sol (estímulo fótico-visual) o tal vez por el sonido de un despertador (estímulo auditivo); se levanta y se da un baño caliente en la regadera (estímulo térmico- táctil); luego prepara un café, percibe su rico aroma (estímulo oloroso) y le da un buen trago (estímulo de sabor). De esta forma, en sólo algunos minutos, ha recibido diversas formas de estimulación a través de sus sentidos. Los sentidos funcionan como ventanas mediante las cuales el cerebro recibe información acerca de su entorno. Algunas veces somos conscientes de recibir esta información, como cuando percibimos el olor a café, pero otras veces, la información se procesa de forma inconsciente. Por ejemplo, si la luz que nos despierta por la mañana es demasiado intensa, nuestro sistema nervioso detecta a esta señal y, aunque no estemos completamente despiertos, monta los reflejos pupilares, que consisten en disminuir el diámetro de la pupila para evitar la entrada excesiva de la luz hacia el ojo. De esta manera, la recepción de señales a través de los sentidos permite que ajustemos nuestras conductas y respuestas involuntarias a las condiciones de nuestro entorno. Entonces ¿qué sucede cuando el cerebro recibe poca o nula información de nuestros sentidos, como en la cámara de flotación?

Privación Sensorial

Síndrome del miembro fantasma: Un ejemplo de la privación sensorial en un sentido

La privación de un sólo sentido, como la vista, nos puede dar una idea de lo que sucede con la privación sensorial total. Así, se ha estudiado la actividad cerebral de algunos pacientes ciegos. En ellos se ha observado que, a pesar de no tener entrada de información desde los ojos hacia la corteza visual, esta corteza y otras áreas encargadas del procesamiento visual siguen teniendo actividad. Similar a estos casos, se ha reportado un fenómeno conocido como “síndrome del miembro fantasma”, que se presenta en los pacientes que han perdido alguna extremidad de su cuerpo. Los pacientes afirman tener sensaciones provenientes del miembro amputado, como si nunca lo hubieran perdido. Esta condición puede persistir durante la vida del individuo o resolverse al cabo de algunos años.

Los experimentos en animales de laboratorio también nos han ayudado a entender cómo se reorganiza el sistema nervioso ante la pérdida de alguno de los sentidos. Por ejemplo, se han realizado experimentos en ratas donde se manipulan sus vibrisas (bigotes), que constituyen una entrada sensorial de tipo táctil muy importante para su supervivencia. Al remover alguna de las vibrisas, existe una reorganización de las áreas del cerebro que originalmente detectaban este tipo de estímulos; las áreas que solían recibir información de una vibrisa ahora codifican la información de una diferente. Además, la eliminación de las vibrisas durante el desarrollo de los animales provoca que las cortezas sensoriales encargadas de procesar esta información no se desarrollen correctamente, lo que disminuye la capacidad de responder ante distintos estímulos en la etapa adulta.

En conjunto, estas observaciones sugieren que el sistema nervioso siempre necesita estimulación y que, al dejar de recibir información de uno de los sentidos, o se adapta para recibir información de otro sitio o deja de funcionar adecuadamente. Con estos antecedentes, resulta más claro qué es lo que podría estar sucediendo con las personas en la cámara de flotación: al no recibir suficiente información sensorial, el sistema nervioso dedica su capacidad de procesamiento a otras funciones, lo que podría derivar en las alucinaciones y los efectos anteriormente mencionados.

Efectos negativos de la privación sensorial prolongada

Por otra parte, la privación sensorial prolongada tiene efectos negativos sobre los individuos. Se han realizado algunos experimentos donde varios voluntarios sanos se colocan en un cuarto con muy pocos estímulos durante varias semanas. La mayoría de los sujetos no soporta esta condición y se retiran del estudio antes de lo planeado. De igual manera, los reclusos que se encuentran en confinamiento solitario son víctimas de este tipo de privación sensorial y, como se discutió en la edición pasada de esta revista, presentan diversos problemas psicológicos asociados.

La diversidad de respuestas que tienen las personas al encontrarse en un estado de privación sensorial es un buen ejemplo de cómo, en la biología, las variaciones individuales y el tiempo de exposición a cierto factor juegan un papel importante en los riesgos y beneficios que puedan presentar. Para algunas personas, varias horas en un tanque de flotación les ayudan a sentirse más relajados, mientras que, para otras, pocos minutos les pueden resultar aversivos, ya no se diga de una exposición prolongada. Sir William Osler, considerado el padre de la medicina moderna, lo expuso de este modo «Si no fuera por la gran variabilidad entre las personas, la medicina sería una ciencia y no un arte». Afortunadamente, el avance de la ciencia en la actualidad puede darnos mejores respuestas acerca de las situaciones que nos pueden beneficiar o perjudicar de una manera más personalizada. Así, podremos dejar que la ciencia se encargue de nuestra salud y usar el arte para nuestro deleite.

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Rebeca Méndez

Username: Rebeca Méndez

Química Farmacobióloga, (casi) doctora en Ciencias Biomédicas. Le interesan los temas científicos, especialmente la biología y la neurociencia, pero puede discutir apasionadamente sobre casi cualquier cosa. Le encanta aprender, compartir lo que ha aprendido, comer rico y viajar.

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2 comentarios en “La privación sensorial, ¿qué sucede si no recibimos suficiente información sobre nuestro entorno?”

  1. ¡Hola! Gracias por tu pregunta. La verdad es que no lo sabemos con exactitud, pero probablemente sea por la complejidad del circuito que genera cada una de esas respuestas.
    Los vómitos, movimientos involuntarios, etc, son generados a partir de reflejos, que son formas más «simples» de procesamiento. Los reflejos involucran pocos componentes neuronales, con el fin de generar respuestas más rápidas. Por ejemplo, para el vómito, se podría detectar un sabor desagradable en la boca, esta información sería recibida en la médula espinal o el tallo cerebral, y estas mismas áreas iniciarían las respuestas de contracción muscular para promover el vómito. Por otro lado, la experiencia «completa» de ver/escuchar/saborear, etc. involucra la integración de información a muchos niveles en distintas áreas del cerebro, incluyendo a la corteza. Durante esta integración, no solo se incluye la información que se recibe en el órgano sensorial, sino también información de otras vías sensoriales, así como la experiencia previa del individuo. De este modo, percibir conscientemente un estímulo sensorial involucra más codificación de información, lo que le confiere cierto grado de “abstracción”. Por lo tanto, es posible que el estímulo inicial sea «ignorado» por algunos de los circuitos que lo procesan, o que los circuitos funcionen en ausencia de estímulo, produciendo la alucinación.
    Si te interesa más sobre el tema, te dejo algunas ligas de videos que te pueden servir para entender mejor estos temas.
    https://www.youtube.com/watch?v=4DlipN61jGA
    https://www.youtube.com/watch?v=Nn2RHLWST-k&t=62s

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